Diseño web para restaurantes
La carta en PDF te está costando mesas.
Diseño web para restaurantes: carta que se lee de un vistazo en el móvil, reserva directa sin pagar comisión a nadie y la ficha de Google al día. Lo que hace falta para llenar, y ni una cosa más.
- Diseño web para restaurantes
- Carta digital
- Reserva sin comisión
- Menú del día
- Grupos y celebraciones
- Ficha de Google
Propuestas de diseño
Tres casas, tres webs distintas.
Un asador y un menú del día de barrio no se venden igual. Tres direcciones reales de diseño, con lo que de verdad decide una reserva por delante.

Producto de
la huerta.
Fuego y punto.
Cocina murciana de temporada. Reserva directa, sin intermediarios.
Oscura y de noche, para cocina de mantel y cena. La que más sube el ticket medio.
Qué tiene que resolver la web de un restaurante
Seis cosas. El resto sobra.
Quien entra en la web de un restaurante quiere tres datos y quiere irse. Todo lo que se interponga entre él y esos tres datos te cuesta una mesa.
La carta, en HTML y no en PDF
Que se lea de un vistazo sin ampliar con dos dedos, que cargue al instante y que Google pueda leerla. Un PDF es invisible para las búsquedas y molesto en el móvil.
Reservar sin pagar peaje
La gente busca tu nombre y acaba reservando en una plataforma que se lleva comisión por una mesa que ya era tuya. Con reserva propia y bien visible, esa mesa no paga a nadie.
Cómo llegar y cuándo abres
Los dos datos más buscados y los que más veces están mal. Horario correcto, festivos incluidos, y el mapa a un toque desde el móvil.
Fotos que den hambre
Diez buenas del plato y del local valen más que cien de móvil. Si no las tienes, esa es la primera inversión, antes incluso que la web.
Una página por lo que te buscan
Menú del día, grupos, comuniones, terraza, para llevar. Cada una trae a gente que ya sabe lo que quiere, y son las que Google enseña.
La ficha de Google mandando
En hostelería el mapa decide más que la web. Fotos al día, horario correcto, carta enlazada y reseñas contestadas, todas.
Cómo trabajamos
Cuatro pasos. Sin sorpresas.
Escuchar
Qué servicio quieres llenar: el mediodía de diario, el fin de semana o los grupos. No es la misma web para las tres cosas.
Diseñar
Propuesta visual sobre tu casa. La ves funcionando en el navegador, con la carta y la reserva, antes de aprobar nada.
Montar la reserva
Reserva directa conectada a tu sala, con los avisos y los recordatorios. Y la carta editable desde el móvil en dos minutos.
Publicar
Salida a producción, ficha de Google al día y las cifras con las que se mide: cuántas reservas entran por la web.
Cada reserva por plataforma te cuesta dinero.
Buena parte de esas reservas son de gente que ya te conocía y te buscó por tu nombre. Pagar comisión por un cliente que era tuyo es el coste más silencioso de la hostelería, y se arregla con una web que reserve bien.
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan los restaurantes.
¿Por qué está mal la carta en PDF?
Porque en el móvil hay que ampliar con dos dedos para leer un precio, tarda en abrirse y Google no lee lo que hay dentro. Una carta en HTML se lee de un vistazo, carga al instante y aparece cuando alguien busca «arroz caldero en Murcia».
¿Merece la pena tener reserva propia con lo que cobran las plataformas?
Sí, y es lo que más dinero cambia de sitio. Las plataformas cobran comisión o cuota por mesas que en muchos casos ya eran tuyas, porque la gente busca tu nombre y acaba reservando ahí. Con reserva propia, esas mesas no pagan peaje.
¿Y si trabajo con una plataforma?
No hace falta romper con ella. Lo sensato es tener las dos: la tuya primero y bien visible, y la plataforma para el descubrimiento. Lo que no tiene sentido es que la única forma de reservar contigo pase por un intermediario.
¿Tengo que actualizar la carta yo?
Sí, y en dos minutos desde el móvil. Una carta que no se puede cambiar acaba desactualizada, y una carta desactualizada genera más problemas en sala que no tenerla.
¿Hace falta blog en un restaurante?
Blog no, pero sí páginas de lo que la gente busca: menú del día, carta de grupos, comuniones, terraza. Cada una es una página que te trae gente que ya sabe lo que quiere.
¿Cuánto importan las fotos?
Muchísimo, y es donde casi todos fallan. Diez fotos buenas del plato y del local valen más que cien de móvil. Si no las tienes, es la primera inversión, antes que la web.
Vamos a vernos media hora.
Nos cuentas qué servicio quieres llenar y cómo entran hoy las reservas. Te decimos qué cambiaríamos y cuánto costaría.
Media hora
Lo justo para entender qué necesitas y decirte si podemos.
Sin compromiso
Si no encaja, te lo decimos claro y te orientamos igual.
Por videollamada o aquí
Como te venga mejor. Si eres de Murcia, nos tomamos un café.


