Software para clínicas

La recepción no puede coger todas las llamadas.

Software de gestión para clínicas hecho a tu medida: citas que entran por WhatsApp y por teléfono sin que nadie descuelgue, la agenda de salas y profesionales en una pantalla, y las métricas que de verdad te dicen cómo va la clínica.

  • Software para clínicas
  • Gestión de citas
  • Agenda de salas
  • WhatsApp
  • Agente de voz
  • Métricas por profesional

Cómo trabajamos

Cuatro pasos. Sin sorpresas.

  1. Ver cómo entra una cita hoy

    Nos sentamos con recepción, no solo con la dirección. Ahí es donde aparece lo que de verdad se atasca y lo que nadie había contado nunca.

  2. Acotar

    Qué se construye ahora y qué puede esperar. Se empieza por la cita y la agenda, que es lo que antes se nota, y con presupuesto cerrado.

  3. Construir por trozos

    Cada pocas semanas veis algo que ya se puede usar en la clínica. Así se corrige pronto y no hay sorpresas al final.

  4. Entregar y formar

    El código es vuestro y documentado, y el equipo formado para manejarlo. Nos quedamos si queréis, no porque no podáis iros.

Qué lleva dentro

Lo que pide una clínica de verdad.

No es un programa de agenda con un formulario pegado. Es la clínica entera funcionando sobre la misma información.

  • Citas por WhatsApp

    El paciente escribe como le escribiría a una persona. El sistema mira los huecos reales según tratamiento y profesional, propone y confirma. Y lo hace a las once de la noche, que es cuando la gente se acuerda.

  • Agente de voz al teléfono

    Coge la llamada cuando no hay nadie o cuando la línea está ocupada. Agenda lo que puede, y lo que necesita a una persona lo deja por escrito y ordenado para la mañana siguiente.

  • La web conectada a la agenda

    Pedir cita desde la web escribe en la misma agenda que usa recepción. Sin exportar, sin cuadrar dos calendarios, sin llamar para confirmar lo que ya estaba confirmado.

  • Salas, sillones y equipo

    Quién pasa consulta, dónde y con qué. La agenda deja de ser una lista de nombres y pasa a saber si el recurso que hace falta está libre.

  • Tratamientos y presupuestos

    El catálogo con sus duraciones y sus fases, para que un tratamiento largo reserve lo que tiene que reservar y el presupuesto salga solo con lo que se ha planificado.

  • Stock de material

    Lo que se consume en cada tratamiento se descuenta solo, y avisa antes de quedarse sin lo que se gasta todas las semanas.

  • Qué hace cada profesional

    Consultas atendidas, tratamientos cerrados, huecos sin cubrir y primeras visitas que vuelven. Las cifras por persona que nadie tiene y todo el mundo querría.

  • Qué pacientes sostienen la clínica

    Cuáles vuelven, cuáles se han perdido y de dónde llegaron. Sirve para decidir dónde invertir y para recuperar al que dejó un tratamiento a medias.

  • Avisos y recordatorios

    El recordatorio que reduce los plantones, la revisión que toca a los seis meses y el aviso al profesional cuando algo se mueve. Lo aburrido, hecho solo.

La llamada que nadie coge no vuelve a llamar.

En una clínica pequeña se pierden llamadas todos los días: durante una consulta, a la hora de comer, después de cerrar. Cada una era una cita. Lo que cambia las cifras no es contratar a otra persona en recepción, es que el teléfono y el WhatsApp dejen de depender de que haya alguien libre.

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan las clínicas.

¿Sustituye al programa que ya tengo?

Depende de para qué lo uses. Muchas clínicas tienen un programa que sirve para el historial y no para nada más, y ahí lo que hace falta es construir lo que falta alrededor en vez de tirarlo todo. Lo miramos antes de proponer nada.

¿Cómo funciona la cita por WhatsApp?

El paciente escribe como escribiría a una persona. El sistema entiende qué quiere, mira los huecos reales de la agenda según el tratamiento y el profesional, propone dos o tres y confirma. Queda anotada en la misma agenda que usa recepción.

¿Y el agente de voz?

Coge el teléfono cuando no hay nadie o cuando están todas las líneas ocupadas. Entiende lo que piden, resuelve lo sencillo, agenda si puede y deja el recado escrito cuando el asunto necesita a una persona.

¿Se va a enterar el paciente de que habla con una máquina?

Sí, y se lo decimos. Un sistema que finge ser una persona acaba mal en el momento en que alguien pregunta algo raro. Lo que funciona es que resuelva rápido y que pase a recepción con claridad cuando toca.

¿Qué pasa con los datos de salud?

Son categoría especial en el RGPD. Eso obliga a consentimiento expreso, cifrado en tránsito y en reposo, control de quién accede a qué y contrato de encargado con cada proveedor. Se monta así desde el principio o no se monta.

¿Sirve si tengo varias sedes?

Sí, y es donde más se nota. Agenda por sede y por sala, profesionales que pasan consulta en varias, y las métricas separadas y juntas según lo que quieras mirar.

¿Cuánto se tarda en tenerlo funcionando?

Se parte en trozos usables. La cita y la agenda suelen estar en seis u ocho semanas; el resto crece después, con lo que vayáis viendo al usarlo.

Vamos a vernos media hora.

Nos cuentas cómo entra hoy una cita y qué se os atasca. Te decimos qué construiríamos primero y cuánto costaría.

  • Media hora

    Lo justo para entender qué necesitas y decirte si podemos.

  • Sin compromiso

    Si no encaja, te lo decimos claro y te orientamos igual.

  • Por videollamada o aquí

    Como te venga mejor. Si eres de Murcia, nos tomamos un café.